Queridos amigos, es para mí un honor ser el primer pregonero de las fiestas Monte Pedregal 1.994.
Cuando me pidieron que preparase el pregón de estas fiestas, debo confesar que acepté con muchas reservas, no porque la plaza no se lo merezca ó porque me pareciera un marco poco atractivo, sino porque era un reto difícil, ya que el historial es corto y cuesta un poco más encontrar los temas. No obstante, acepté encantado y aquí estoy para haceros recordar algunas cosas de nuestra comunidad.
Empezaré recordando que nuestra Plaza Monte Pedregal ha cumplido 16 años, como veis ya es mayor de edad para muchas cosas y sin embargo cada día está más bonita (como corresponde a una jovencita de su edad).
Si cierro los ojos, la veo como un bebé cuando no sabe andar, hizo falta un año de andadura para que pudiéramos tener la piscina terminada, se adivinaba una vegetación frondosa (pero lo cierto es que por aquellos tiempos el paisaje de la plaza era un proyecto de futuro, en el que dominaban las montañas). Desde mis ventanas, podía ver los coqueteos de los Siete Picos con la Mujer Muerta haciendo de Celestina El Montón de Trigo. La Bola del Mundo actuaba como jefe de ceremonias y daba fe de lo que en la sierra ocurría. Quince años después, los árboles han crecido y ese noviazgo que yo adivinaba desde mi ventana ya no lo veo, sin embargo estoy seguro que existe y me siento feliz por ello.
Volviendo a nuestros días, la plaza, sin pretenderlo, es la protagonista de nuestra historia. Ella ha servido de interlocutor válido, para que nosotros fuéramos conociéndonos, para que los niños comenzaran a hacerse amigos y después las madres, primero en el parque con sus bebés y después en la piscina. Se formaron los primeros grupos de amigos y eso empezaba a dar vida propia a un proyecto residencial que en realidad sólo tenía un buen paisaje. Esa vida que estaba cobrando nuestra plaza, vino a ratificarse, cuando un grupo de hombres, al frente de los cuales estaba J. Antonio Tejada, organizaron el primer “campeonato de mus” con la única intención de pasar un mes juntos, relacionándonos y después irnos todos a cenar acompañados de nuestras esposas. Lo menos importante era quien te tocara de pareja o el premio que obtuvieras, el objetivo se había cumplido. Después de este campeonato, nos conocíamos un poco más y surgieron grupos de amigos que hoy quince años después aún perviven.
Unos años más tarde surgió el campeonato de “chinchón” que organizaron las mujeres y al igual que el de los hombres cada año tiene más vida.
Puede parecer un poco banal el que los distintos campeonatos celebrados en nuestra plaza, mus, chinchón, tenis, natación, fútbol sala, etc., sean tan importantes en la historia de la Plaza Monte Pedregal, pero os aseguro que sí, que forman parte de un circulo que ha ido dando vida a nuestras vacaciones, nos ha ido relacionando, sacándonos de esos grupos cerrados que al principio se hicieron, hoy me siento muy contento de que la armonía reine en nuestra plaza y todos seamos amigos sin importarnos mucho el sexo, la edad o la condición social de cada uno.
Volviendo a las “Fiestas de la Plaza”, son tan viejas como la plaza misma, siempre se han celebrado las fiestas de la plaza en los días finales de agosto, unos años con más fortuna que otros y, no porque los organizadores no pusieran todo su ingenio y toda su voluntad, sino porque unas veces se disponía de pocos medios, otras veces porque había grupos de gente que creían que las fiestas eran de unos pocos (de los que lo organizaban). Afortunadamente, estas pequeñas rencillas han quedado atrás y hoy participamos todos de las fiestas y nos tenemos que felicitar por ello.
Yo no quisiera terminar este pregón sin traer a nuestro recuerdo a las personas que por unas razones o por otras, no están entre nosotros, personas todas ellas queridas y a las que un verano tras otro recordamos en nuestras tertulias. Algunas han desaparecido para siempre. Me estoy refiriendo a Visi, a la hermana de Ernesto, a Petra y algunos más. Otras, se marcharon a urbanizaciones que les parecían de más categoría. A algunos les perdimos la pista sin saber qué ha sido de ellos. A todos les recordamos y les guardamos un rinconcito en nuestra plaza y en nuestros corazones.
No quiero dejar pasar la oportunidad que se me brinda, para dirigirme a todos mis convecinos, y recordarles que esta mancomunidad es como un bebé que siempre hay que estar cuidando y que en ello emplean muchas horas un grupo de gente llena de ilusión que como único pago les queda la satisfacción del deber cumplido. No voy a nombrar aquí las personas que a lo largo de estos años se han significado por estar al frente de parcelas tan importantes como la piscina, el tenis, la mancomunidad, etc. y que gracias a ellos cada año podemos disfrutar de nuestra plaza. Este grupo de personas lo habrán hecho con mayor o menor acierto, pero todos ellos se merecen nuestro aplauso.
Ahora le toca el turno a la juventud. Ellos son el epicentro de nuestra existencia, el alma matter de nuestras ilusiones y la razón de nuestras fiestas. A algunos niños les vimos nacer y hoy tienen dieciséis años. Otros eran muy jovencitos, y hoy ya tienen novia. Algunos ya se han casado y tienen niños. A todos ellos les queremos dedicar estas fiestas, pero algo les quiero pedir a cambio. Aprovechad vuestra juventud para sacarle partido a la vida, disfrutad de las fiestas a tope, pero no perdáis el respeto a la naturaleza, cuidad el parque, usad todo cuanto en el tenemos, pero quiero ver que después de las fiestas, todo esté como antes. Queridos jóvenes divertios mucho y pasadlo bien, os lo deseo de todo corazón.
Voy a terminar con un breve repaso al programa de fiestas de este año. Como podéis ver, se ha dedicado un día en exclusiva para los niños. En otros apartados, se invita a los jóvenes a participar y yo estoy seguro que lo harán. También los organizadores se han acordado de los mayores, y nos han preparado bailes, concursos y juegos varios. Conozco a mis convecinos, mayores, jóvenes y niños, estoy convencido que todos vamos a participar, con la alegría que las fiestas se merecen y que un año más, estas fiestas serán un éxito.
Muchas gracias a todos y que lo paséis muy bien.
¡FELICES FIESTAS!

This entry was posted el Saturday, August 13th, 1994 a las 12:57 am and is filed under Pensamientos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.

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